domingo, 17 de febrero de 2008

¿Qué ha fallado?

Trataremos hoy de responder a la pregunta que dejamos en el aire la semana anterior:

¿Qué ha fallado en los servicios de inserción laboral de la última década?

Veamos:

Ø En primer lugar, el volumen de recursos es insuficiente. No se mejora el sistema educativo por el mero hecho de crear una ley que lo pretenda. Son necesarios recursos en aquellas áreas que deben ser una prioridad del estado.

Ø En segundo lugar, tenemos un claro problema de control de calidad en el desarrollo de esos servicios que se retroalimenta con el punto anterior; “como no tenemos recursos no lo hacemos bien”; Pero es necesario evaluar resultados y medir el impacto de las acciones realizadas.

Ø En tercer lugar, las estructuras familiares y sociales en general no ayudan a tener una cultura del trabajo adecuada. Se busca un empleo seguro para toda la vida, no existe una conciencia del esfuerzo necesario para sostener determinados niveles de vida o algunas mejoras sociales conseguidas.

Continuará...

lunes, 11 de febrero de 2008

¿podemos crear itinerarios estándar a partir de los cuales podamos tener información y recursos para el usuario de ese itinerario en cuestión?


La pregunta es ¿podemos crear itinerarios estándar a partir de los cuales podamos tener información y recursos para el usuario de ese itinerario en cuestión?


Es cierto que se pueden crear taxonomías en los itinerarios de inserción laboral a partir del análisis de la trayectoria de múltiples individuos. Así, por ejemplo, gran número de jóvenes tardan años en emanciparse y, por lo tanto, en incorporarse al mercado de trabajo ¿o es al revés? – Suponiendo que exista una relación directa entre esos aspectos - ¿Qué influye en qué y en más cantidad?


Igualmente, observamos en los jóvenes cada vez más casos de fracaso escolar y una consecuente trayectoria hacia la predelincuencia o delincuencia a secas y por tanto dificultades para crear “carreras profesionales” a partir de la formación profesional y la relación de la formación ocupacional con la formación profesional y viceversa. Es cierto, por lo tanto, que existen ciertos “caminos” que se siguen porque una cosa lleva a la otra y por eso podemos intuir itinerarios profesionales. Podemos pensarlos también en positivo ya que la retroalimentación funciona en ambas direcciones. Lo que parece que podemos afirmar es que determinados hechos marcan trayectorias profesionales de numerosas personas y eso si podemos preverlo.


Como es lógico, lo ideal sería poder establecer itinerarios individualizados “positivos” de inserción sociolaboral. Es decir, adaptarlos a las demandas y objetivos vitales de cada persona, de modo que existiesen formulas y recursos para adaptar los deseos individuales a las demandas del mercado de trabajo. Y esto es no solo posible, es deseable para aumentar la productividad y la competitividad de la economía en su conjunto. Sin duda, y como casi siempre, el punto de partida está en el sistema educativo. La orientación vocacional y la orientación laboral, junto con un adecuado diagnostico de capacidades nos pueden ayudar a situar a una persona en el camino más acertado. En teoría, los sistemas están creados – FOL, RET, GARANTIA SOCIAL, FPO -¿Que falla?

Lo vemos la semana que viene, aunque si queréis ya podéis ir dejando vuestras respuestas

lunes, 4 de febrero de 2008

Hablemos hoy de itinerarios de inserción laboral ¿Qué se puede hacer?

¿Que se puede hacer?

Lo principal y más importante es centrarnos en la persona, ponernos en su lugar. Como en cualquier servicio de atención al público, de venta o de servicio, lo importante es el cliente y su demanda. Sino se satisface esa demanda no existe servicio y por lo tanto no tenemos posibilidad de prosperar porque no compra.

Debemos pues centrarnos en el desempleado, conocerle, saber que quiere, adaptarnos a sus circunstancias y necesidades. Esto en atención a desempleados exige un trabajo más lento, más artesano y por ello más recursos.

Tengamos en cuenta que sobre las causas macro quizá no se pueda actuar, sin embargo si sobre las micro, veamos:
Si el usuario desempleado no sabe lo que quiere será necesaria la orientación, si el crecimiento de la economía desciende y se incrementa el desempleo, es probable que la actuación sobre e crecimiento del PIB no sea ni fácil ni inmediata.

Para el Técnico de empleo hay una frase que no se debe olvidar: “Todo el mundo tiene un hueco si quiere tenerlo”
De este modo se convierte en imprescindible:

  • Las políticas de empleo en relación al sujeto,
  • Los servicios de empleo en relación con el usuario,
  • Los técnicos de empleo en relación con el servicio al usuario,
  • Las micropolíticas teniendo como eje central al usuario sean estas de Ayuntamientos o de CC.AA.
  • La acción de los demás agentes – ENL´S, ayuntamientos en tanto que prestadores de servicios – en relación con el usuario.
  • Un modelo integral de promoción de empleo

Y desde ese enfoque trazar los oportunos ITINERARIOS

Seguimos, como siempre, la semana que viene

martes, 29 de enero de 2008

Jornada "Binomio Vivienda y Empleo: Un enfoque integral de la inclusión social"

Si el otro día hablabamos de los nuevos retos del tercer sector de acción social, no podemos obviar uno fundamental como es conseguir adoptar un enfoque integral en las actuaciones de inserción sociolaboral.
La exclusión residencial y la exclusión laboral son componentes de un todo que es la exclusión social y que el derecho a una vivienda digna está íntimamente ligado a otros derechos fundamentales como el derecho al empleo y viceversa.

Ambos tienen una influencia directa en las relaciones sociales y en la convivencia de los individuos. Los instrumentos de mejora del acceso a la vivienda son por casuística herramientas de lucha contra la exclusión social, por lo que las actuaciones en materia de vivienda deben tener como objetivo final la inclusión social, especialmente si tenemos en cuenta que los procesos de inserción social implican una perspectiva integral en la que la vivienda es un factor fundamental.

De entre todos los factores relacionados con la problemática de acceso a la vivienda, es el empleo la que guarda una relación especialmente estrecha y la cual habría que tener en cuenta a la hora de diseñar políticas y programas de vivienda. Esto es mucho más visible en el caso de los jóvenes por los efectos que tiene en la tasa de emancipación y por tratarse de uno de los colectivos que más sufre la precariedad laboral, desempleo y temporalidad- y los bajos salarios.

¿Qué papel juegan las entidades sociales en la lucha contra la exclusión laboral y residencial?

¿Podemos aprender y exportar buenas prácticas que están siendo desarrolladas a nivel local en España y Europa
?


Os invito a buscar la respuesta a estas preguntas en la jornada que la Fundación Domus Labora ha organizado para el próximo día 28 de febrero que tendrá por titulo "Binomio Vivienda y Empleo: Un enfoque integral de la inclusión social" en la que se contará con la participación de entidades y buenas prácticas europeas, como la Unión de Foyer de Francia o La comunidad Eldonian, y nacionales como la Red de viviendas de inclusión de la Fundación un Sól Mon o el Observatorio de vivienda del Consejo de la juventud.

No falteis a este encuentro de acceso libre y gratuito, ocasión perfecta para abrir el debate sobre la participación de las entidades sociales en la ejecución de políticas de vivienda y empleo y las herramientas disponibles, y compartir reflexiones y buenas prácticas nacionales y extranjeras exportables a otros contextos.


Más información:

lunes, 21 de enero de 2008

¿Puede la economía ser social?


Parece que la mano invisible del mercado, como metafóricamente tuvo a bien llamar Adam Smith a la libre asignación de recursos por parte de un mercado no intervenido, no entiende de equidad, sino de eficiencia; digamos que el libre funcionamiento del mercado tiende al óptimo de Pareto: “Una situación económica es óptima en el sentido de PARETO si no existe ninguna otra posibilidad de satisfacer más cada una de las personas o, como mínimo, satisfacer más algunos sin perjudicar los otros” lo que no quiere decir que no existiese otro reparto de recursos que fuese más equitativo e igual de eficiente – al menos desde el análisis teórico, por lo que nos encontramos con una solución múltiple llamada frente de Pareto-, o yendo un poco más allá con las dificultades de valoración que esto conlleva ¿Habría algún reparto que aportase a la sociedad más utilidad en términos de equidad que la pérdida de eficiencia que conlleva? Insistiendo en la importancia de incluir en la valoración de la utilidad los efectos indirectos derivados de las externalidades positivas y negativas que puedan derivarse, por ejemplo: Un reparto más equitativo de los recursos en una sociedad determinada podría tener efectos positivos en términos de estabilidad y baja criminalidad, por no decir menor desempleo y efecto positivo en la marcha de la economía.

La economía social surge de la respuesta a esta última pregunta, pero añadamos un matiz de opinión: La economía social no puede situarse en las antípodas de los criterios que rigen la economía tradicional, digamos eficiencia, rentabilidad y productividad o estaría poniendo en riesgo su propia supervivencia.

La economía social y los empresarios sociales son, a nuestro parecer la tercera pata que complementa y ajusta la existencia y efectos de la interacción entre mercado y el estado.

Por tanto, la economía no es ni deja de ser social, pero si es posible fomentar y apoyar la coexistencia de formas de economía social junto a las más tradicionales en cuyo propósito no sólo esté la consecución de rentabilidad económica son también la consecución de fines sociales, y que estos fines sociales tengan efectos positivos indirectos – externalidades positivas- sobre la sociedad en su conjunto y más concretamente sobre la buena marcha de la economía.


lunes, 14 de enero de 2008

Nuevos desafios para el tercer sector

Venimos hablando en los días anteriores de la importancia de innovar y emprender e intraemprender en el tercer sector, pero antes preguntémonos, ¿estamos preparados en las entidades de inserción laboral para el cambio? y algo más, ¿hay cambios relevantes a los que adaptarse?

En los últimos años venimos viendo como el desempleo ha pasado de ser más un factor causante de la exclusión a una consecuencia, como el desempleo ha pasado de dos dígitos a uno, como la integración sociolaboral requiere cada vez más de un enfoque integral no sólo en el ámbito del empleo, sino también en relación a otros aspectos sociales como educación, vivienda o salud.

Estos son sólo algunos cambios que se están produciendo en el ámbito de la exclusión social además de los propios cambios en el funcionamiento y realidad del sector social. Aunque es conveniente sin duda empezar por análisis del entorno, de los recursos y capacidades y de las amenazas y oportunidades - Véase por ejemplo el
PLAN ESTRATÉGICO DEL TERCER SECTOR DE ACCIÓN SOCIAL publicado por la plataforma de ONGs de acción social- y lo haremos, adelantaremos ya para la reflexión y el debate las algunas propuestas.

Y empecemos a partir de aquí a debatir...

martes, 8 de enero de 2008

Comentarios a la ley de empresas de inserción

Si algo es cierto, es que la nueva ley de empresas de inserción es una ley tan necesaria como esperada; y esto es cierto en parte, por la necesidad de una armonización nacional de un fenómeno que estaba siendo regulado y subvencionado de manera desigual en las distintas comunidades autónomas, ahora, dicho esto la cuestión es:

¿Es la reciente ley la más apropiada para conseguir los objetivos de inserción laboral?

El fomento de la economía social y mas concretamente de empresas de inserción, es una fórmula más para generar empleo y por tanto inserción laboral, que tiene de interesante la facultad de poder vincular la inclusión laboral de colectivos en situación de exclusión con la sostenibilidad e incluso rentabilidad del proyecto; dicho esto, la cuestión a debatir no es sólo la obligación de que el promotor sea en un 51% una entidad no lucrativa - esto puede tener su razonamiento en el interés de garantizar el seguimiento y cumplimiento de los itinerarios de inserción así como los fines sociales del proyecto- sino la obligación de reinvertir al menos el 80% de los beneficios si los hubiese en la empresa de inserción.


Ninguna empresa querrá invertir en un negocio del que no pueda obtener beneficios por bonificaciones que tenga o beneficios de imagen social, ¿y en el caso de una ENL? ¿No es una pena que no puedan derivarse beneficios económicos a proyectos sociales no tan rentables y disminuir así la dependencia económica de la entidad? A fin de cuentas, una ENL por definición no reparte beneficios, todo se dedica a los fines sociales, y la pérdida de flexibilidad en el reparto de ingresos entre proyectos va en detraimiento de la independencia del sector no lucrativo tan necesaria como comentada. Se puede decir que al imponer la condición de reinversión de, al menos, el 80% de los beneficios, la ley no fomenta especialmente el fortalecimiento e independencia económica del sector y menos aún la colaboración con entre los sectores lucrativo y no lucrativo.

Ya iremos viendo... y debatiendo.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Intraemprendiendo


¿Qué es eso de intraemprender?

Cuando todavía es difícil lograr que el interlocutor no se quede con cara de poquer cuando hablamos de emprendimiento social, cada vez se oye hablar con más frecuencia de otro concepto vinculado al emprendimiento y todavía más desconocido, me estoy refiriendo al intraemprendimiento, y curiosamente, no es en el ámbito de las entidades sociales precisamente sino en el ámbito de la empresa privada. Otro síntoma más de que volvemos a estar a la cola en la gestión de personas, recurso fundamental en las entidades sociales.

Hasta ahora, las entidades sociales nos hemos dedicado principalmente a mirar hacía fuera, a volcarnos en nuestros usuarios, a analizar el entorno y la exclusión que genera y a escrutar los Boletines oficiales en busca de financiación para nuestros proyectos, la mirada hacía fuera es necesaria para no perder contacto con la realidad, con la problemática que combatimos y con los resultados que generan nuestras actividades, pero ¿Miramos hacía dentro? ¿Analizamos lo que hacemos y los resultados que tenemos en relación a los recursos que utilizamos? ¿El talento y la creatividad de las personas que participan en nuestra entidad? ¿Tratamos de innovar en nuestra actuación y de emprender?

Recientemente, se ha puesto de manifiesto la importancia que tiene una visión integrada y completa de la realidad que nos rodea, ¿Cómo funcionan nuestras entidades? ¿Qué personas tienen? Y lo que es más, ¿Qué ideas tienen las personas que componen las entidades? ¿Escuchamos las ideas que surgen del trabajo diario de los técnicos o premiamos más al que pide más veces permiso que disculpas? El compromiso social y la orientación a los usuarios, requiere de nosotros la máxima eficacia y eficiencia, ya que en la mayoría de los casos manejamos fondos públicos o donados.

En un ámbito como el del tercer sector, es especialmente importante la profesionalización de nuestra actividad y actuación y una buena manera de conseguirlo es incluyendo la innovación en nuestra planificación estratégica. Reflexionemos un poco, ¿Qué valor le estamos dando a la innovación y la creatividad, al emprendimiento? ¿Lo fomentamos entre nuestros trabajadores o creemos que son conceptos propios de la tecnología, el arte y la empresa privada respectivamente?

El intraemprendimiento no es otra cosa que el desarrollo de ideas, iniciativas y proyectos novedosos surgidos de la inquietud y el espíritu emprendedor de las personas que componen la entidad, pero está inquietud se verá truncada si desde la dirección y la política de la entidad no se fomenta y apoya el valor de las ideas y el talento. La única forma de plantar hoy la semilla del cambio y fomentar y potenciar la cultura emprendedora es cuidando el talento y la iniciativa de las personas que componen la entidad, motivando y no sólo capacitando, fomentando el espíritu emprendedor e innovador y no la rutina del trabajo únicamente.

¿Cómo conseguir que el tercer sector aproveche el talento de las personas que lo componen? Recompensando la creatividad, dando espacios, recursos y tiempo, teniendo una visión de largo plazo, formándonos en técnica de creatividad e innovación, colaborando con otras entidades dentro y fuera de nuestro ámbito de actuación, evaluando y aprendiendo, creando grupos interdisciplinares, venciendo la resistencia al cambio, superando complejos, no cayendo en la autocomplacencia, recordando que todos los grandes proyectos innovadores algún día fueron pequeños y en definitiva….Aprendiendo a emprender, o mejor dicho, aprendiendo a intraemprender.


lunes, 19 de noviembre de 2007

Aclarando conceptos: Trabajo, Empleo, desempleo y voluntariado

Empecemos por distinguir entre trabajo, empleo y desempleo:

Ø Trabajo es la capacidad humana de hacer cosas con un fin lógico y estructurado para transformar, mantener, cambiar o hacer.
Ø Empleo, sin embargo, es el trabajo que el mercado compra.
Ø Así el desempleo es el trabajo que el mercado no compra por diferentes motivos.

Muchas actividades no remuneradas o sin ánimo de lucro son una posterior fuente de empleo porque el mercado decide comprar. En esto último las ENL ´S son expertos en generar trabajo para crear la necesidad y posteriores empleos. Sólo por ese motivo ya merecen todo tipo de apoyos; pero también son expertos en no ver las oportunidades que los emprendedores si detectan y crean para que el mercado las compre. En ese sentido merecen todas las llamadas de atención para que espabilen. Está claro que una asignatura pendiente de las entidades de empleo no lucrativas es el emprendimiento y la generación de iniciativas económicamente viables y socialmente beneficiosas, capaces de generar empleo y desarrollo local a la par que ser autosostenibles.

El voluntariado por su parte es un vehículo de formación y aprendizaje capaz de aumentar la empleabilidad de las personas.

No olvidemos que el trabajo crea empleo al igual que el voluntariado, y mucho menos olvidemos que el emprendimiento también.

jueves, 15 de noviembre de 2007

A vueltas con el desempleo


El desempleo, tal y como hoy lo conocemos, es un fenómeno relativamente reciente, tiene una vida de 30 años. Podemos poner como fecha orientativa la primera crisis del petróleo. España en estos 30 años ha luchado desde el primer momento contra él en condiciones adversas ya que en los primeros quince años ha tenido que hacerlo compatible con un arduo trabajo como ha sido recobrar instituciones y restablecer la democracia tras 40 años de dictadura. Además, lo ha hecho con instituciones débiles, sin credibilidad, con un proceso de construcción del propio estado y en pleno proceso de traspaso de competencias que 30 años después no ha concluido.

Para ello, empezaremos por un primer artículo dedicado al repaso histórico de las peculiaridades del empleo y desempleo en nuestro país desde el fin de la dictadura hasta nuestros días. Como adelanto, en este periodo de tiempo hemos podido constatar muchas cosas. A saber:

  • Que la atomización del sector es absoluta y total. Existe atomización sindical – aunque en este caso no este tan claro que sea así -.Existe atomización empresarial y de sus organizaciones. Y existe, obviamente, una clara división y multitud de organizaciones del llamado tercer sector - no lucrativo - sin una estrategia común. También existe atomización de políticas frente al desempleo. Europa sin competencias, el estado con su traspaso a las CC.AA y las CC.AA. sin una coordinación real.

  • La segunda constatación es que frente a esa atomización, el mercado se ha globalizado y trasformado en un mercado mundial de mercancías y capitales e información.

  • Las organizaciones no han tenido voz propia en una adecuada interlocución con los poderes públicos sencillamente porque depende de estos y no existe ni voz común, ni recursos propios ni ningún otro medio de presión directa o indirecta.

  • A pesar de los esfuerzos realizados no existe un sistema definido y permanente de atención al desempleado. Para entenderlo, el sistema de salud puede ser mejor o peor, será criticable o no pero existe y es “igual” en todo el Estado y tenemos convenios internacionales y procedimientos conjuntos en la UE para dar cobertura sanitaria...en definitiva existe ese sistema. No es el caso del servicio público de empleo.

Frente al desempleo se han hecho muchas cosas, innumerables acciones pero eso no significa que se hayan hecho bien. No tenemos sistema de evaluación e indicación de la calidad. El cortoplazismo ha primado por parte de todos: ayuntamientos, CC.AA, entidades sociales, sindicatos y técnicos, con lo que la pérdida de recursos ha sido enorme.

Uno de los objetivos, por lo tanto, es globalizar el trabajo frente al desempleo para no hacer una tarea que a largo plazo no sirva de nada. La tarea es ingente porque se relaciona mucho con las políticas económicas y la acción institucional pero también con la política industrial y la tecnológica y la social entre otras.


Seguiremos reflexionando en este sentido...